Septiembre en el taller

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lana1En septiembre la gente vuelve de las vacaciones y poco a poco regresa a sus rutinas. Este año no era excepción, una tras otra las alumnas volvían a sus agujas, porque la mayoría este verano no habían hecho mucho punto. Será por calor, por vacaciones o porque simplemente de vez en cuando hay que olvidar de la labor…

Septiembre sin ninguna duda ha sido mes de chales. Aún era tiempo para acabar algún chal de lino o algodón para este otoño, unas alumnas se han preparado también para la temporada de mucho más frío, mientras otras han dado sus primeros pasos en el mundo tejeril y lo han hecho con un chal.

Por eso esta vez vamos a hablar sólo sobre chales, aunque en el taller el mes nos ha dado para hacer otras cosas también que podéis ver todas en nuestra página de FaceBook.

Chal de ganchillo

Chal en proceso

Marisol y Marta, las dos han hecho el chal de ganchillo “Riga”. Pero como cada una de ellas ha elegido una lana diferente, los chales no se parecen mucho. El de Marisol es de la lana letona de un cabo en tonos azules y grises, calentito para el invierno que viene. Ya está entregado a su nueva dueña que se ha quedado encantada con el regalo.

Chal de Marisol

Marta sin embargo ha elegido una mezcla de hebras de color claro, casi blanco. A pesar de llevar lino y algodón, su chal también va a ser bastante calentito por tener merino. Este aún no está acabado, pero le falta poco, porque su dueña tampoco lo quieres demasiado grande.

Chal de Marta

Aprendiendo con chales

Cada vez cuando una alumna teje algo que antes no era capaz tejer ni entender, estoy muy muy contenta del trabajo que hago. Y este mes pasó. Durante las vacaciones Lola había tejido una parte de chal con una construcción bastante peculiar y complicada, leyendo el patrón de una revista en español. Ahora no voy a hablar de la mala traducción de los patrones al español, pero me hubiera sorprendido menos si lo hubiese hecho en inglés.

Chal de Lola

“Media Luna”, chal perfecto para empezar

De vez en cuando al taller viene gente que aún no ha tenido en sus manos las agujas de punto o lo han hecho hace tanto tiempo que ya ni se acuerda como tejer y quieren aprender a hacerlo bien. Claro, cada uno puede elegir que va a ser su primera labor, una simple bufanda de punto bobo o algo más emocionante, unas manoplas letonas, una chaqueta o jersey… O como lo decidió Lorena, un chal “Media Luna”. Así uno de entrada aprende no sólo tejer, sino también montar los puntos de una manera distinta, aumentar sin que se ve los puntos nuevos, utilizar marcadores y otras cosas más. ¿A qué es más interesante?

Chal naciendo

Chales victorianos

Hay un libro de calados que tengo hace bastantes años y en el que yo y mis alumnas han inspirado mucho, es “Victorian Lace Today”. Es un libro muy bueno en el que se cuenta la historia de los primeros libros de patrones, se encuentra muchísimos diseños bonitos para todos los gustos y se dan consejos muy valiosos para diseñar uno tuyo. Si te gusta tejer calados y aún no lo tienes, vale la pena comprarlo.

"Victorian Lace Today"

Yo suelo utilizar la librería online Book Depository que tiene portes gratuitos a todo el mundo. Me parece muy cómodo saber, cuanto tengo que pagar sin mirar cuánto tengo que pagar para que me lo lleven. Aquí está el enlace al libro.

Chal de Marta

Los dos chales que de este libro en septiembre empezaron tejer dos alumnas, son de lino y de colores alegres. Marta ha elegido uno rectangular (p. 99) en el que se utiliza distintas direcciones de tejido. Es un modo inhabitual y divertido de tejer un chal y Marta lo está disfrutando.

direccioneschal

A Marisol le gustan más los chales triangulares y los ha tejido ya de distintas maneras, este está empezado por la punta. Como habitualmente pasa con chales, al principio se avanza muy rápido, pero en cuanto más largas se hacen las vueltas, más tardas. Sobre todo si te gustan los chales grandes que es el caso de Marisol.

A este chal aún le faltan unas cuantas repeticiones y la puntilla que se añade tejiendo, un ingenioso invento que utilizaban las inglesas de antaño.

Así hemos pasado el septiembre, tejiendo y destejiendo chales para los días más frescos y lluviosos que parece que ya están aquí.

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